Displasia de Cadera
Radiografía o no radiografía. Cuál es la cuestión.
(Segunda Parte)
Bases hereditarias de la Displasia de Cadera Canina (D.C.C):
Casi desde los inicios mismos de la genética como rama de la ciencia
biológica existió polémica entre los miembros de la comunidad
científica
acerca de la existencia individual o no de lo que más tarde se
identificaría
como genes.
Esta comunidad se vio dividida en dos tendencias:
- Los mendelianos.
- Los biómetras.
Los primeros defendían que todas las diferencias evolutivamente
importantes
eran cualitativas y discontinuas. Los segundos defendían la tesis de que muchas diferencias estaban
constituidas por pasos apenas perceptibles. Pudiendo heredarse esas
características. Para demostrar sus hipótesis desarrollaron modelos
estadísticos que permitían corroborar sus criterios.
De tal manera proponían que la variación hereditaria era cuantitativa y
continua, negando la existencia de los genes como unidades separadas.
Fueron necesarios experimentos como los de Johannsen para reconciliar
ambas
tendencias.
Finalmente se pudo determinar la existencia de dos tipos de herencia,
la
cualitativa y la cuantitativa, que en sentido general apoyaba ambas
tendencias.
Herencia cualitativa:
Al estilo de ese tipo de aguafiestas que se dedica a denunciar antes de
tiempo al asesino de la película, comenzaré por especificar que no es
este
el tipo de herencia que determina la presentación de la Displasia de
Cadera
o coxofemoral como también se le conoce.
No obstante por ser su contrapartida creemos preciso definir este tipo
de
herencia.
La herencia cualitativa es la más manejada en la cría de perros de
pura raza
y se refiere a características contrapuestas que permiten establecer
fenotipos bien diferenciados. Son de naturaleza absoluta, es decir, no
se
encuentran grados ni tipos intermedios.
Una característica importante es que a la herencia de los caracteres
cualitativos está ligada por regla general una sola pareja de genes,
comportándose dentro de los cánones de las leyes de Mendel, siendo la
dominancia una de sus características.
Herencia de los caracteres cuantitativos:
Este tipo de herencia está vinculado a muchas de las características
productivas de los animales domésticos como la producción de huevos, de
leche, toneladas métricas por hectáreas, entre otras características y
que
muestra una influencia marcada de las condiciones ambientales para la
manifestación de los fenotipos deseados.
La herencia de los caracteres cuantitativos también se conoce como
herencia
poligénica dada la participación de más de una pareja de genes, cuya
sumatoria de genes determina los diferentes grados de manifestación de
un
fenotipo, existiendo una variación continua dentro de ciertos limites
extremos, haciendo que no sea posible detectar clases precisas.
Además de todo esto los genes por separado tienen escasa o nula
influencia
sobre el fenotipo determinado, necesitan sumarse a otros genes para
lograr
un efecto específico, que puede ser perfectamente mensurable.
Esto último provoca que no haya dominancia completa sobre el fenotipo
en
cuestión, lográndose más bien un mosaico de fenotipos dentro de una
característica determinada.
Insistimos que es este un tipo de herencia influenciada por las
condiciones
ambientales.
A este tipo de herencia pertenece la herencia de la D.C.C.
Resumiendo:
La Displasia de cadera se produce en virtud de un tipo de herencia
nombrado:
Herencia de los caracteres cuantitativos.
Esta herencia se caracteriza por la presencia de más de una pareja de
genes
independientes.
El efecto de estos genes es aditivo, es decir, la manifestación de
ciertos
fenotipos depende del número de genes implicado, haciendo que el mismo
sea
más o menos intenso.
La dominancia es incompleta, produciendo generaciones intermedias.
Es una herencia modificada por el ambiente.
Dadas sus características este es un tipo de herencia que requiere de
modelos estadísticos para un mejor análisis.
Es un hecho comprobado que la Displasia coxofemoral del perro
pertenece a
esta modalidad de la herencia, lo cual es respaldado entre otros
factores
por el hecho de encontrarse diferentes fenotipos e incluso clases
intermedias entre los diferentes fenotipos, que son el principal
escollo a
la hora de realizar los dictámenes.
Heredabilidad:
Para poder estudiar con éxito la herencia de los caracteres
cuantitativos es
necesario manejar un parámetro como la Heredabilidad.
Siendo un parámetro fundamental para el análisis del proceso de
selección,
simbolizándose con la letra h elevada a la segunda potencia.
No es nuestro interés realizar un análisis de los cálculos
matemáticos y
estadísticos que se realizan para establecer los niveles de
heredabilidad.
Además, resulta que existen varias formas propuestas para el cálculo
de
heredabilidad bien específica de las características que se manejan en él.
En resumen, la heredabilidad expresa hasta que punto las variaciones
observadas en una población son debidas a la participación de la
aditividad
de los genes o a la variabilidad inducida por causas ambientales,
recordemos
que la aditividad de los genes no es más que la sumatoria de los
efectos que
desde el punto de vista individual son nulos o casi nulos.
Finalmente la heredabilidad es de cierta manera la prueba matemática
de una
sencilla formula:
F= G + A
Es decir que la interacción entre genotipo y ambiente, trae como
resultado
la presentación de determinado o determinados fenotipos.
A tenor con lo anteriormente expresado la heredabilidad (h2) permite
expresar el nivel de influencia de las condiciones ambientales a la
hora de
manifestarse los fenotipos registrados. Se sabe que las condiciones
ambientales uniformes contribuyen a reducir la variabilidad y como
consecuencia eleva la heredabilidad.
Al establecer los parámetros de heredabilidad podemos expresar el
grado de
correspondencia que existe entre el valor fenotípico y genotípico de un
individuo. Un carácter con baja heredabilidad expresa poca
correspondencia
entre el genotipo y el fenotipo y una mayor influencia del ambiente
sobre la
manifestación de este último. Contrariamente una alta heredabilidad nos
indica que se trata de animales mejores fenotípica y genotípicamente,
claro
está si el carácter tenido en cuenta es beneficioso.
El hecho es que el caso contrario lo es la displasia de cadera en el
cual la
heredabilidad alta expresaría un fenotipo no deseado por perjudicial.
Existe consenso en definir a la D.C como una patología determinada por
poligenes recesivos, por lo cual es de esperar que los individuos
contengan
en su genotipo la mayor cantidad de parejas de genes requeridas para
que se
manifieste su fenotipo, detectado a través de una radiografía.
Sin embargo, algunos autores dudan de estas evidencias argumentando
que no
se conoce exactamente el mecanismo hereditario de la D.C.C. En mi
modesta
opinión no se ha tenido en cuenta el tipo especial de herencia al que
pertenece esta enfermedad y que he intentado explicar hasta ahora.
Debemos precisar que los valores de heredabilidad son expresados sobre
base
uno o en porcentajes, por lo que valores por debajo de 0,5 o del 50 %
expresan una baja heredabilidad, mientras que aquellos situados por
encima
de estos valores anteriores, demuestran una alta heredabilidad y por
tanto
una mayor influencia de la aditividad génica sobre los fenotipos
analizados.
En su artículo titulado: "El viejo y el nuevo problema de la
Displasia de
Cadera" del profesor Wilhelm Brass, nos sitúa el grado de
heredabilidad de
la displasia de cadera en un 50 %, lo cual es una heredabilidad
bastante
alta. Aunque otros autores la situan en un valor de 0,6 o 60 % lo que
eleva
la influencia de los genes en esta patologia.
Sin embargo, teniendo en cuenta la influencia de los controles
establecidos
en la lucha contra la enfermedad y características propias de las
diferentes
razas, algunos autores sugieren el establecimiento de parámetros de
heredabilidad propios para la raza en cuestión.
A esto le podemos añadir la posible influencia en cuanto a las
diferencias
que se encuentran dentro de una misma raza, expresada en los tipos
americanos y/o europeas, aunque no las únicas.
Ann L. Reed y col. Encontraron una moderada heredabilidad en el rango
de
0,26 (+/-) 0,03, planteado la posibilidad de que los años de selección
hayan
causado una reducción en la variación radiográfica en el fenotipo de la
cadera.
Es necesario señalar que estos resultados fueron obtenidos en un
pesquizaje
que incluyó a cuatro razas:
- Perro de aguas Portugués.
- Shar pei.
- Setter inglés.
- Bernés de la Montaña.
En realidad estas son razas que no clasifican como las mas afectadas
por
este problema como el caso de las llamadas razas displásicas, entre
las que
encontramos al Pastor alemán, el Röttweiler, Labrador y Golden
Retriever. En
mi modesta opinión la definición de razas displásicas no es del todo
exacta
a no ser por el hecho de que estas son las cuatro razas que dominan el
panorama de cría en la mayoría de los países pues algunas razas, a mi
entender exhiben peores panoramas en cuanto al capitulo de la cadera,
tales
como el Presa canario, el Montaña del Pirineo, entre otras razas
gigantes en
las que la de su tamaño y desarrollo corporal son un buen caldo de
cultivo
para este padecimiento.
Continuará.
Ronnie Lorenzo Lázaro (Cuba) (Agosto de 2005)
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